Situada en el municipio de Ticuantepe, a unos 30 kilómetros de Managua, se destaca como uno de los destinos naturales de mayor accesibilidad en el país. Su importancia trasciende la riqueza biológica, pues desempeña una función vital como zona de recarga hídrica para el abastecimiento de comunidades aledañas y el fortalecimiento del suministro de agua hacia la capital.
El área alberga un bosque tropical húmedo donde habitan numerosas especies de aves, mamíferos y reptiles. Es especialmente conocida por las colonias de chocoyos, pequeños pericos verdes que anidan en los farallones rocosos cercanos a las cascadas, ofreciendo un espectáculo natural al amanecer y al atardecer.
El destino sobresale por sus imponentes cascadas de más de 20 metros de altura, complementadas por una red de senderos interpretativos y miradores que revelan la majestuosidad del relieve. Su propuesta recreativa integra el senderismo, la ornitología y el ciclismo de montaña, ofreciendo además espacios para el camping en un entorno silvestre. Dicha ubicación estratégica asegura un encuentro con la naturaleza a escasos minutos del dinamismo urbano.
Actividades
- Sendero El Chocoyero, donde conoceras las colonias donde anidan la especie estrella de esta reserva.
- Sendero El Congo, con una distancia de 1300 metros y duración de 1 hora, donde es posible observar rastros de fauna y primates.
- Ciclismo
- Camping
Visítalo
Vehículo propio: desde Managua capital de Nicaragua, se toma la carretera a Masaya, en el kilómetro 14, al llegar a una pequeña rotonda gira a mano derecha dirigiéndose al municipio de Ticuantepe hasta llegar a El Corozo o la entrada a la Reserva, donde deberá adentrarse en un camino de tierra por 7 kilómetros.