Dirigida por el maestro mezclador Abdel J. Fernández. Nacido en Cuba y heredero de una tradición familiar tabaquera, Fernández llegó a Nicaragua en 2003 y comenzó con una pequeña fábrica que con el tiempo se convirtió en una de las operaciones más importantes del sector. Su compañía cultiva tabaco en distintas regiones del país, como Jalapa, Condega y Ometepe, lo que le permite controlar gran parte del proceso productivo, desde la semilla hasta el cigarro final.