El león de mármol que custodia la tumba de Rubén Darío
En el interior de la catedral de León se encuentra uno de los sitios literarios más importantes de Nicaragua: la tumba de Rubén Darío.
El poeta nació lejos de aquí, en la antigua Metapa, pero León estuvo profundamente ligado a sus primeros años y a su formación. Por eso no resulta extraño que sus restos descansen en esta ciudad.
Darío murió en 1916, después de una vida que lo llevó por distintos países de América y Europa y que terminó convirtiéndolo en una de las figuras esenciales del modernismo literario.
La tumba está custodiada por una famosa escultura de tamaño real de un león triste o doliente, que apoya una garra sobre un arpa y sostiene un ramo de laurel.
Hasta aquí llegan escritores, estudiantes, investigadores y visitantes que quieren rendir homenaje a quien transformó la poesía escrita en español.